Datos y cifras
- Aproximadamente una de cada ocho personas en el mundo se encuentra desplazada, es decir, más de 1000 millones de personas.
- De esta cifra, se calcula que en 2024 había 304 millones de migrantes internacionales, el doble que en 1990 (154 millones). De esos 304 millones, había alrededor de 170 millones eran trabajadores migrantes y unos 7 millones eran estudiantes internacionales.
- Se estima que 117,3 millones de personas se encuentran en situación de desplazamiento forzoso: 73,5 millones son desplazados internos, 36,4 millones refugiados y 8,4 millones solicitantes de asilo. De ellos, 49 millones son niños, de los que 2,3 millones nacieron siendo refugiados.
- Se prevé que los desplazamientos de personas sigan aumentando, impulsados por la pobreza, la inseguridad, el acceso limitado a los servicios básicos, los conflictos, la degradación ambiental y las catástrofes. Los sistemas de salud deben estar preparados para dar respuesta a las necesidades que se deriven de ello.
- El desplazamiento y la migración pueden tener repercusiones tanto positivas como negativas para la salud. Las contribuciones sociales y económicas que realizan los refugiados y los migrantes, como el envío de dinero, pueden mejorar el acceso a los servicios en los países de origen; en cambio, los entornos restrictivos que encuentran en los países de tránsito y de destino pueden suponer riesgos para su salud.
- Los refugiados y los migrantes suelen tener una peor salud debido a las barreras lingüísticas y culturales, a la discriminación institucional y a políticas restrictivas que limitan su acceso a los servicios de salud o el uso que hacen de ellos.
Panorama general
Hoy en día hay más personas desplazadas que nunca, y tanto los desplazamientos como la migración siguen en aumento. Sin embargo, muchos refugiados y migrantes tienen peor salud que las poblaciones de acogida o encuentran dificultades para acceder a la atención de salud. Por lo tanto, satisfacer sus necesidades constituye una prioridad de salud en todo el mundo que es indisociable del principio del derecho a la salud para todos. Estos colectivos tienen necesidades específicas de salud física y mental que vienen determinadas por sus experiencias en su país de origen, las condiciones que afrontaron durante el desplazamiento y las políticas y entornos de los países de destino.
El cambio climático, sumado a los conflictos y las catástrofes, está alterando las pautas de los desplazamientos y la migración e incrementando los riesgos para la salud y el bienestar. A pesar de que las personas desplazadas y migrantes suelen verse especialmente afectadas por estos riesgos, con frecuencia quedan fuera de las estrategias nacionales de salud y adaptación al cambio climático.
Definiciones y datos
No hay una definición universalmente aceptada del término «migrante»; sin embargo, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas define al migrante internacional como «toda persona que cambia de país de residencia habitual», con independencia de su situación jurídica, la duración de su estancia en el extranjero y las causas de la migración (1, 2).
En virtud del derecho internacional y del mandato del ACNUR, los refugiados son personas que se encuentran fuera de su país de origen y que necesitan protección internacional porque temen ser perseguidas o ver gravemente amenazadas su vida, su integridad física o su libertad en su país de origen como consecuencia de situaciones de persecución, conflicto armado, violencia o grave alteración del orden público (3).
Los solicitantes de asilo son personas que buscan protección internacional. En los países que aplican procedimientos individualizados mediante criterios específicos, un solicitante de asilo es una persona cuya solicitud aún no ha sido objeto de una decisión firme por el país donde ha sido presentada. No todos los solicitantes de asilo son reconocidos como refugiados, pero todos los refugiados en estos países son inicialmente solicitantes de asilo (3).
Los migrantes pueden encontrar dificultades para recibir atención de salud debido a su situación migratoria, a pesar de que el derecho internacional reconoce el derecho al goce del grado máximo de salud que se pueda lograr, en consonancia con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3 (Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades) (4). Aunque el trato que reciben se rige por marcos jurídicos distintos, los refugiados y los migrantes tienen los mismos derechos humanos universales y las mismas libertades fundamentales que las demás personas (4).
En total, más de 1000 millones de personas (una de cada ocho) en todo el mundo se encuentran desplazadas.
Se calcula que en 2024 había 304 millones de migrantes internacionales en el mundo, casi el doble que en 1990 (154 millones) (5). Por otro lado, en 2022 se contabilizaron 167,7 millones de trabajadores migrantes, entre ellos muchos trabajadores de la salud esenciales, así como 6,9 millones de estudiantes internacionales (6).
A mediados de 2025, el número de desplazados forzosos ascendía a 117 millones, frente a los 83 millones de 2020. Esta cifra incluye a 36,8 millones de refugiados, entre ellos 8,4 millones de solicitantes de asilo; en particular, los países de ingreso bajo y mediano acogen al 71 % de los refugiados del mundo y a otras personas necesitadas de protección internacional (7).
Dentro de las fronteras de los países también se producen fenómenos de migración y desplazamiento. Las últimas estimaciones disponibles, correspondientes a 2005, cifran en 763 millones el número de migrantes internos (8). Además, en 2024 se calculó que había aproximadamente 83,4 millones de desplazados internos en el mundo (9).
Los datos sobre desplazamiento y migración siguen siendo limitados debido a las diferencias en las definiciones y metodologías y que en las estadísticas oficiales no se incluye a los migrantes en situación irregular y a los que trabajan en sectores no regulados.
Problemas comunes de salud
Los refugiados y los migrantes tienen necesidades específicas de salud derivadas de las experiencias vividas antes, durante y después del desplazamiento y la migración. Los servicios disponibles en los lugares de acogida no siempre atienden estas necesidades, lo que pone de manifiesto la importancia de que los sistemas de salud sean integradores, equitativos y centrados en las personas.
Muchas personas abandonan sus hogares como consecuencia de conflictos, la degradación ambiental, catástrofes o dificultades económicas. Sus necesidades de salud vienen determinadas por las condiciones imperantes durante todas las etapas del trayecto. Las pruebas presentadas en el primer Informe mundial sobre la salud de los refugiados y los migrantes muestran que estos grupos no aumentan el riesgo de transmisión de enfermedades en los países de acogida, sino que se exponen a riesgos para su salud como consecuencia de las condiciones que afrontan durante el desplazamiento, como el acceso limitado a agua no contaminada, saneamiento, alimentos, refugio y servicios de salud esenciales. Estos factores estructurales y ambientales aumentan la vulnerabilidad a las enfermedades.
En estas condiciones puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades infecciosas (por ejemplo, sarampión, enfermedades transmitidas por los alimentos y el agua), lesiones accidentales, hipotermia, quemaduras y otras consecuencias para la salud relacionadas con los desplazamientos peligrosos y la imposibilidad de satisfacer sus necesidades básicas. Las refugiadas y las migrantes también pueden verse más expuestas a la violencia de género, con graves consecuencias para su salud física y mental.
Además, las personas de estos colectivos pueden experimentar problemas comúnmente asociados con el estrés extremo, como ansiedad, trastornos del sueño, cansancio o irritabilidad. Algunas personas pueden presentar depresión, trastorno de ansiedad o trastorno de estrés postraumático en relación con experiencias de conflicto, pérdida, violencia o incertidumbre prolongada.
Aunque los refugiados y los migrantes comparten muchos determinantes de la salud con las poblaciones de acogida, el desplazamiento y la migración añaden barreras estructurales y ambientales adicionales. Para prestar un apoyo sostenible, integrador y eficaz a estos grupos es esencial reforzar el acceso equitativo a los servicios de salud y actuar sobre los determinantes sociales, económicos y ambientales de la salud, fomentando al mismo tiempo la resiliencia general de las sociedades de acogida.
Obstáculos al acceso a los servicios
Muchos refugiados y migrantes, especialmente los que se encuentran en situación vulnerable o irregular, tienen peor salud que el resto de la población debido a las condiciones precarias en las que viven y a determinantes sociales, económicos y ambientales desfavorables.
Estas personas pueden sufrir situaciones de xenofobia o discriminación y encontrar obstáculos para acceder a los servicios sociales y de salud. En el caso de los migrantes en situación irregular, es posible que queden excluidos de los programas nacionales de promoción de la salud y de prevención, tratamiento y atención de enfermedades, incluidos los regímenes de protección frente a los gastos en atención de salud. Como consecuencia de ello, deben hacer frente a elevados gastos directos, barreras lingüísticas y un apoyo cultural o lingüístico insuficiente.
Las mujeres y las niñas pueden tener dificultades para acceder a los servicios de prevención y respuesta frente a la violencia de género. Los menores no acompañados o separados de sus padres o tutores corren un mayor riesgo de explotación, maltrato y abandono. Por su parte, las personas con discapacidad pueden encontrarse con obstáculos adicionales de accesibilidad y actitudes negativas. Por todo ello, es necesario adoptar enfoques inclusivos, accesibles y participativos para hacer efectivos los derechos, su salud y su seguridad de estos colectivos.
En las situaciones de crisis humanitaria, la inseguridad, los daños en las infraestructuras y las interrupciones de las cadenas de suministro crean nuevos obstáculos para acceder a la atención de salud. Estos problemas afectan tanto a las poblaciones desplazadas como a las comunidades de acogida.
Respuesta de la OMS
La OMS afirma que todas las personas, incluidos los refugiados y los migrantes, tienen derecho a la salud y deben poder acceder a servicios de alta calidad centrados en las personas sin incurrir en dificultades económicas. Para lograrlo, es necesario integrar la salud de estos colectivos en las políticas nacionales y locales y en la financiación, la planificación, la ejecución, el seguimiento y la evaluación.
Aunque a veces sea necesario contar con estructuras de salud paralelas para hacer frente a situaciones de emergencia, estas estructuras deben mantenerse solo temporalmente. La OMS promueve la inclusión sostenible de los refugiados y los migrantes en los sistemas y servicios nacionales.
Guiada por el Plan de Acción Mundial sobre la Promoción de la Salud de Refugiados y Migrantes 2019-2030, la OMS, a través de su Iniciativa Especial sobre Salud y Migración, colabora con los Estados Miembros y los asociados para promover la equidad en la salud y la protección de los derechos relacionados con ella en el caso de los refugiados y los migrantes. La OMS lidera la labor de promoción en todo el mundo, establece normas y criterios basados en la evidencia, fortalece la recopilación de datos y la investigación, y promueve enfoques coordinados y multisectoriales para atender las necesidades de salud específicas de estos grupos.
Asimismo, la OMS fomenta la colaboración multilateral a través de la participación activa en la Red de las Naciones Unidas sobre la Migración, colaborando con los organismos de las Naciones Unidas y las partes interesadas internacionales para mejorar la coherencia de las políticas y la acción colectiva. En los países, la OMS trabaja para fortalecer los sistemas de salud a fin de que presten servicios integrados, sensibles a las diferencias culturales y de alta calidad tanto a las comunidades de acogida como a los refugiados y los migrantes.
Garantizar que los refugiados y los migrantes tengan un acceso oportuno, asequible y digno a la atención de salud es esencial para lograr la salud para todos.
Referencias bibliográficas
- Glossary on migration. Geneva: International Organization for Migration; 2019 (https://publications.iom.int/system/files/pdf/iml_34_glossary.pdf). Licencia: CC BY-NC-ND 3.0 IGO.
- UNHCR master glossary of terms [base de datos en línea]. Geneva: United Nations High Commissioner for Refugees; 2021 (https://www.unhcr.org/glossary/).
- Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Refugiados y los Migrantes de 2016 (Declaración de Nueva York). En: Septuagésimo primer período de sesiones de la Asamblea General, 19 de septiembre de 2016: resolución 71/1, Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes. Nueva York, NY: Naciones Unidas; 2016 (https://docs.un.org/es/a/res/71/1). Licencia: CC BY-4.0.
- International migrant stock 2024: key facts and figures. New York, NY: United Nations Department of Economic and Social Affairs; 2024 (UNDESA/POP/2024/DC/NO.13; https://www.un.org/development/desa/pd/content/international-migrant-stock). Licencia: CC BY-4.0.
- Estimaciones mundiales de la OIT sobre los trabajadores migrantes internacionales, 4ª edición. Ginebra: Organización Internacional del Trabajo; 2024 (https://www.ilo.org/es/publications/major-publications/estimaciones-mundiales-de-la-oit-sobre-los-trabajadores-migrantes).
- A quick look at global mobility trends [infografía]. ATLAS; 2024 (https://www.iie.org/wp-content/uploads/2024/11/Project-Atlas_Infographic_2024-1.pdf).
- Mid-year trends [sitio web]. ]. United Nations High Commissioner for Refugees; 2026 (https://www.unhcr.org/uk/publications/mid-year-trends). Licencia: CC BY-4.0.
- Human Development Report 2009: overcoming barriers: human mobility and development. Nueva York: United Nations Development Programme; 2009 (https://hdr.undp.org/content/human-development-report-2009). Licencia: CC BY-4.0.
- 2025 Global Report on Internal Displacement (GRID). Geneva: Internal Displacement Monitoring Centre; 2025 (https://www.internal-displacement.org/global-report/grid2025/).